El origen de la papelería Midori
La empresa nació como Midori Shokai. Su primer papel de carta llevaba la figura de un mensajero, un detalle que recoge la cronología oficial de la marca.
Tres formas de escribir con la papelería Midori
Una carta se termina al enviarla. Un bloc acompaña una conversación y un diario puede seguir en el escritorio durante años. La historia de la firma ofrece un ejemplo de cada formato. La elección dependerá de cuándo se escribe, dónde se guarda el texto y si alguien más va a leerlo.
Una hoja para enviar a otra persona
Para regalar un juego de correspondencia, comprueba que una hoja doblada quepa con holgura en el sobre. Elige una pauta suave si a la persona le gusta escribir líneas largas. En una hoja sin pautar podrá alternar un dibujo, una fecha en grande y unas palabras al margen.

Un bloc que cabe en la mano
En 1961 apareció el Diamond memo, un pequeño bloc pensado para llevar en el bolsillo de la camisa y escribir en ambas caras. Si buscas un formato parecido, prueba el gesto completo. Sácalo, ábrelo con una mano y busca una página libre sin apoyarlo en una mesa.

Un diario que reúne varios años
En los diarios plurianuales, las entradas de un mismo día de distintos años comparten página. Al llegar al cumpleaños de alguien puedes releer cómo lo celebraste otros años. Comprueba cuántas líneas tienes para cada entrada. Un espacio breve invita a anotar un detalle concreto incluso en una semana ajetreada.
Para acompañar cualquiera de estos regalos, añade una tarjeta con la fecha y un recuerdo compartido. Quien lo reciba podrá conservarla entre las páginas o guardarla con sus cartas.
Historia oficial de la marca
Correspondencia y escritura · Fotografía editorial